Como un chaval
Rescato estas palabras que escribí y publiqué aquí el 2 de junio de 2008. No es una necrológica, me canso de escribir necrológicas como Sostiene Pereira, no quiero escribir más necrológicas. Mejor homenajear, o criticar, a los vivos que a los muertos.
Como un chaval
Fraga no quiere jubilares. Que se jubilen los jóvenes. Fraga se siente en forma con su papada, con las bolsas, con su traga-palabras con que le ganó la oposición a Tierno Galván. Felipe le dijo que el Estado le cabía en la cabeza. Franco no se sabe qué le dijo. Cuando iba en viaje oficial con el padre de Pío Cabanillas sintieron calor y se bañaron en una cala. Aparecieron unas jóvenes y se taparon. Iban en pelotas. Fraga se tapaba sus partes. Pío le recordó: Manolo, tápate la cara que es por lo que te conocen. Ahora aconseja a sus sucesores que se adapten a los cambios de la sociedad. Que la familia ha cambiado mucho. Lo dice Fraga, lo sabrá él. Jubilarse, no. Un gallego nunca se jubila. Don Manuel fue embajador en Londres, ministro de la Gobernación, franquista, demócrata, se bañó en Palomares. A Fraga siempre le ha gustado el agua. No sabemos si vendrá a la Expo del Agua. El ex presidente de la Xunta, con 86 años, se siente un chaval -un peligroso chaval-. Cuando un ciudadano le dice que se jubile, responde: quién es este cretino.
