El final del amor, Marcos Giralt Torrente
Nada es lo que parece. Cada pareja es más que la suma de dos mundos, la intersección de dos vidas que cambian como el vino, un camino del que desconocemos el final. En los cuentos de Marcos Giralt leemos cuatro historias sobre la fragilidad de las relaciones, las sorpresas e imprevistos que surgen, los planes incumplidos y la presencia del azar. En los relatos de El final del amor hay una tensión narrativa que nos mantiene alertas, expectativas narrativas que invitan a pasar de página para descubrir por qué las ramas se caen, cómo es que el amor dura más que el sexo, por qué la memoria se puebla de seres que habíamos rechazado, de imágenes caprichosas, no siempre gratas, que inducen a tirar de la cuerda, a regresar a irrepetibles paraísos ya perdidos.
En Tiempo de vida Marcos Giralt nos contó con acierto y desnudez su propia incertidumbre familiar, en El final del amor desempolva fantasmas de vidas ajenas, fantasea con otras familias, con los sinuosos sentimientos que arrastran a coger el primer taxi que pasa, a viajar a exóticos parajes, a regresar a la casa de la abuela, a oler el perfume de aquella adolescente que con su huida nos ayudó a crecer. Le gusta al autor el relato psicológico, con una prosa certera y sólida, profundizar en los recovecos de las emociones, sugerir las consecuencias de las acciones, entablar puentes entre lo que pudo ser y lo que ya no será. Hay un afán entre detectivesco y notarial, un deseo encomiable por no juzgar a sus personajes, un deshojar pausado y continuo por acercarnos las contradicciones que envuelven a diario decisiones fútiles que acaban siendo decisivas.
En "Nos rodeaban palmeras", las vacaciones desembocan en hielo; en "Cautivos", las paredes que separan unen; en "Joanna", las fotos son en color; en "Última gota fría", las maletas no acaban de abrirse.
En primera persona, desde voces masculinas, dentro o fuera de la historia, voces adultas o jóvenes, cuentos de estructura abierta o con final sorpresivo, episodios puntuales o el largo transitar del paso de los años, en las cuatro narraciones de El final del amor palpita la querencia por el gusto de contar historias, la emoción de saber más, el deseo de querer. En 2011 El final del amor ha obtenido el II Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero.
