Juegos
Los mercados se parecen a los niños que corren detrás de la pelota. Suben y bajan, las bolsas. Los inversores se mueven como el viento, sin escrúpulos. Los movimientos son erráticos, inesperados. El azar en las finanzas no contribuye al orden, lo espanta. En un mundo con tantos intereses, nada parece gratuito. Los juegos de azar están de moda. Siempre lo han estado. Civilización contra barbarie, orden frente al caos, suerte ante la desgracia. Bascular y jugar a la peonza. ¿Dónde queda la política? En la cuneta. En fuera de juego. Difícil poner orden entre tanta codicia. La ambición desmesurada provoca excesos. Saturados de noticias nos refugiamos en las páginas inocuas de los diarios. En crucigramas, pasatiempos y acertijos. El azar llama al azar. El futuro espera a la puerta.
