Rompecabezas
Un niño juega en la mesa redonda del salón con las piezas de un rompecabezas. Es un puzzle de cien fichas de un paisaje marítimo con un velero blanco en un mar tranquilo. Una pieza azul cae sobre la alfombra marrón. Queda pegada al marrón de la alfombra y el niño no consigue separarla. Insiste y no se separa. Al tercer intento, sudoroso y tenaz, la pieza se eleva con la alfombra, con la mesa, con el velero y el mar que moja el salón. El niño no sabe nadar y busca desesperado un flotador asido al velero. Se rompen los cristales de la ventana del salón y el niño cae al jardín de olas verdosas y flota y nada inmerso en su propio rompecabezas.
