Ordeno y mando, Amélie Nothomb
Con estructura de novela negra, Amélie Nothomb nos narra un cuento de hadas en su última incursión literaria. Entre el cuento largo y la novela ligera, el protagonista quiere que le acompañemos en su levedad, en una pérdida de identidad sobrevenida que la autora nos remite a Camus, aunque tenga más de borgiana. Como en anteriores novelas de la autora belga, los diálogos son ágiles y punzantes, los personajes se definen a través de sus acciones, y en esta ocasión no hay flashback y la novela transcurre en muy pocos días. La vida en el lujoso apartamento de Versalles evoca esas películas americanas de los cincuenta que transmitían dosis de placer y hastío, el contenido malestar de una burguesía acomodada y superficial. Amélie no pretende radiografiar más allá del momento presente, sólo quiere invocar un estado de extrañeza e insatisfacción, invitarnos a una situación anómala, subvertir con normalidad situaciones disparatadas, por momentos inconexas. A partir de un cadáver inoportuno -¿alguno deja de serlo?-, que recuerda el inicio de Mañana en la batalla piensa en mí de J. Marías, el protagonista huye de su casa y de su yo, en busca de una nueva vida, en la enésima versión de cenicienta, en un nuevo Pretty Woman en el que la autora se atreve a narrar en primera persona desde la voz de un personaje masculino. La autora francófona alcanza las mayores cimas -como casi todos los autores- cuando bucea en sus recuerdos, como en Estupor y temblores (quizá su mejor obra), Ni de Eva ni de Adán, Biografía del hambre, Metafísica de los tubos o El sabotaje amoroso. En Ordeno y mando, el fantasma de la anorexia perfila un personaje femenino de rasgos bipolares. Como en anteriores obras, Amélie Nothomb palpita entre el humor y la pedantería, entre el surrealismo y la normalidad, dibujando seres frágiles, necesitados de afecto, personajes teatrales que huyen del yo, en conflicto con su identidad, búsquedas agridulces que en Ordeno y mando obtienen la recompensa de un final feliz, el de una novela ligera. Una novela muy francesa, inquietante, con suspense, mordaz y condescendiente, pícara, una comedia ligera a partir de un cadáver inoportuno, de una autora que cada año nos regala un nuevo episodio en forma de novela de sus hilarantes peripecias, de las extrañas relaciones de una mirada oblicua con esto que llamamos vida.
http://liber.lacoctelera.net/post/2009/11/02/el-sabotaje-amoroso-amelie-nothomb
