FUERA DE JUEGO
Si gano, pierdo. Si pierdo, gano. Acaricio con una mano lo que la otra me roba. En el espacio deposito los restos del tiempo. Desamparado navego por calles vacías, por ciudades invisibles habitadas por sombras. Desubicado y frío busco un lugar inmerecido, el habitáculo donde descansar mis ruinas. Me cobijo cerca del miedo, entre el amor y el disimulo. La autosatisfacción se disfraza de mérito, usurpando el lugar de la indiferencia. Lejos de las fronteras, me atrinchero en una dignidad velada, en la pradera de un mundo abierto que conoce de apuntes, de fragmentos, de lo inacabado. Un paisaje desértico de tonalidades grises donde el azul de la naranja es un niño elevado por un globo. Un viaje en el que el fuera de juego está permitido, donde la locura se contagia, donde lo que escribo se reescribe en el espejo de mi incertidumbre. Si poesía, prosa. Si prosa, poesía.
