Golosas
Mis amigas más fieles vuelven todos los años.
Como las flores, me acompañan con su fealdad.
Impertinentes, inoportunas
siempre salen en la foto.
Son así, como la primavera, como los primeros calores, directas y espontáneas, mis amigas, las moscas.
Golosas, decía Machado, inevitables golosas.
Siempre jóvenes, efímeras, pasajeras.
Sin miedo a la muerte, vitalistas como los niños, irresponsables, juguetonas.
Hace calor ¡llegaron las moscas!
Son un cumplido, una obligación irrenunciable,
como las estaciones,
como el sueño cuando no llega.
El día que dejen de molestarme, ya será tarde.
