Hambre

Un presidente en huelga de hambre. Aquí nos escandaliza la huelga de los jueces. El derecho a la huelga es un avance sindical. Una reivindicación obrera. Pronto veremos a un rey en huelga. Que no trabajo, dirá el rey, o la reina, o los príncipes, será la puesta de largo de las monarquías. La democracia desde arriba. El mundo al revés. Zapatero y Obama viajan y viajan. Y los ministros se cambian, se intercambian las carteras. Nadie sabe cómo es la cartera de un ministro, ni de una ministra. Las carteras y las corbatas señalan el poder. Con los presidentes de huelga el poder se invierte. El norte, el sur, los puntos cardinales son un convencionalismo más. Los mapas se giran y sin brújula nos desorientamos. El tiempo desquiciado decía Shakespeare. Hemos pasado del hambre a las huelgas de hambre. De la anorexia a la bulimia. En el centro queda la abulia. Cuanto más llueve más penitentes salen a las calles. Ya lo dijo Eliot: Abril es el mes más cruel.
