La bombilla del ministro

Creía que era broma. Cuando dijo Sebastián, el ministro de industria, que nos daría una bombilla a cada uno, no lo creí. Olvidé que los ministros no mienten. He abierto el recibo de la luz (ni me he fijado en las subidas) y ahí estaba el vale. A canjear por una bombilla, de bajo consumo, y gratis. He ido a Correos y a esperar. A hacer cola. Acostumbrados a las colas del paro, el personal ponía buena cara. Todo menos aburrirnos. Le dije a la empleada que si lo de la bombilla era porque tenían poco trabajo. Resopló y dijo: ya ves tú...Y me dio la bombilla. Una Philips (de marca) 801395xx... 1100 lumen...E27..."ahorra energía"...energy saver... con una caja verde, ecológica. En casa he buscado dónde enchufarla. No he encontrado casquillos (que no casquetes) para acoplarla, porque en las lámparas halógenas no cabe la bombilla del ministro. Pensé en venderla pero tendría que darme de alta como comercial, o en régimen de autónomos, y sacarme las licencias correspondientes, pagar el IVA, el IAE, la declaración... Mejor regalarla, o ponerla de premio en un concurso. Convocar el certamen literario "I Concurso de microrrelatos de la bombilla del ministro". Relatos breves, de bajo consumo, máximo 10 líneas. Hasta el 30 de abril, que es cuando el ministro dejará de repartir bombillas. Entonces entregaré yo la mía, como premio al mejor microrrelato de "la bombilla del ministro". Queda encendida esta bombilla literaria.
