Sin mala intención
Desconfío de las grandes palabras. La constante apelación a la ética, los derechos o la libertad es síntoma de inmadurez, de ignorancia. Dicen: no sé si echar perejil en el caldo, no me parece muy Ético; tengo que ver el culebrón de la tele, porque es mi Derecho; iré desnudo por la calle, es mi Libertad...Como los malos escritores, que se apoyan en las citas a modo de bastones. Empiezan las novelas con grandes palabras de grandes autores, para ennoblecer sus palabras, y consiguen empobrecerlas más. Los políticos prefieren los tecnicismos; palabros ininteligibles, comodines biensonantes, vacíos de contenido. ¿Cómo va la economía, señor presidente? Bien, bien, los parámetros reflejan alto grado de eficiencia, respetando por supuesto el desarrollo sostenible. Y se lo creen. Los peligros de la fe. La incompetencia es como la corrupción, como los ácidos que oxidan, que corrompen las tuberías, que contaminan el agua. Dejo las citas para el final:
Los libros no son morales o inmorales. Sólo existen libros bien o mal escritos.
Oscar Wilde.
No hay nada tan peligroso como un inocente, es como un leproso que ha perdido la campanilla y se acerca a todo el mundo sin mala intención.
Graham Green.
