El color de sus lágrimas
Lo que no vemos no lo creemos. El crac del 29 tenía rostro humano. Lo leímos en El gran Gastby. Vimos a los ejecutivos tirarse de los rascacielos. A familias enteras arruinadas. Ahora los directivos se van a fiestas millonarias tras el desplome. No los creemos. Hasta Rajoy nos parece más humano después de decir que el desfile es un coñazo. Falta el rostro humano de la crisis. La imagen de Mario Conde entrando en la cárcel en los 90 con zapatos nuevos y el traje inmaculado. Queremos ver a los banqueros en la cola del paro. Nunca entenderemos de Bolsa. Nunca jugaremos a la Bolsa. Sólo nos gustaría comprobar que es un juego real. Un juego de suma cero. Donde unos ganan y otros pierden. Tenemos hambre de carnaza. Queremos conocer a los perdedores. Los ganadores son todos iguales. Como las familias felices. Nos gustaría ver llorar a Bush. Conocer el color de sus lágrimas. Los poderosos también lloran.
