Silencio

De la mitología aprendemos los castigos divinos. Los dioses quitaban el habla a los humanos. Convertían la boca en pico, de pájaro. Los enmudecían o sólo les dejaban las últimas sílabas, como a Eco…el eco. A otros los convierten en piedras, en fuentes, a otras las violaban. Los dioses, inmisericordes. Los dioses dejaban sin habla, los reyes mandan callar. En Guantánamo se obliga a escuchar (a B. Springsteen, p. ej.). Shakespeare recomienda escuchar a todos y hablar a muy pocos. El sonido del silencio. Freud escuchaba: esclavos de las palabras, dueños del silencio. Las leyes han incorporado el derecho a callar. Los polis dicen de carrerilla: “todo lo que diga será usado en su contra.” Está bien que nos recomienden no hablar demasiado. En la radio a medianoche sí aconsejan “hablar por hablar”. La contaminación acústica va en aumento. A más desarrollo: menos espacio y más ruido. Beethoven, sordo; Borges, ciego; Nietzsche, loco. Silencio, por favor.


domovilu dijo
Jé, jé......
Vaya texto conciso, acabado y sugerente.
Está magnífico!
Felicitaciones.
:-)
22 Agosto 2008 | 09:17 AM