
Nuevas normas de aviación en la Unión Europea. No se puede llevar cañas de pescar en el equipaje de mano del avión. A quién se le ocurre llevar una caña para volar. Se podría usar de bastón, de puntero ante el televisor, de pértiga para cambiar de asiento, de jabalina contra los de clase preferente. Si dejaran abrir la ventanilla, lanzarías el hilo y a esperar si cazas alguna gaviota. Los albatros son de vuelan raso, no picarían. Pescar, no. Entiendo que no dejen subir con anzuelos. Ni llevar de cebo lombrices y gusanos que se esparcirían por el avión hasta el asiento del piloto y la cabina de mando. Se puede acceder con las botas de agua, con la cesta de mimbre, con el chaleco, el gorro, el carrete. Ser pescador no es sospechoso. Sólo molesta la caña. La caña y las pistolas. Coge el dinero y corre, con la pistola de agua. Dentro del avión no se puede correr mucho. Sí se puede molestar a las azafatas. Y a los azafatos. Y a los niños. Y mojar a los albatros de alas de gigante. Los juguetes para el campo, la ciudad, la playa. En los aviones a volar, a descansar.
servido por liber
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