Diez minutos
Diez minutos. Me dice la monja de la residencia que en diez minutos se llega a la UIMP. Debe correr mucho la monja. Diez, quince, veinte minutos, y empiezo a divisar el palacio de la Magdalena. La residencia está muy ordenada. Veo en internet que hay cientos de residencias. En España hay miles de residencias religiosas. Se equivocó Marx (demasiado místico). Los religiosos llevan una mano en el corazón y otra en la cartera. En esta residencia tienen todo controlado. Muy pragmáticas las monjas. Está llena de carteles. Parece la Expo.
