Canta

Dicen que ya no hay canción del verano. Debe de ser la crisis del verano. De las estaciones. No quedan estaciones. Nos conformamos con cambiar de mes, de semana, con soportarnos día a día. Vivimos en un tiempo desquiciado, decía Shakespeare. Un tiempo en el que algo huele a podrido. Una época efímera. Lo llaman cambio climático. La calefacción y el aire acondicionado nos inmunizan contra los desengaños. La fe reza en la cuerda floja. El viento nos despeina los pensamientos. Construirse verdades cuesta más que la hipoteca. Los abanicos pasaron de moda. Como la canción del verano. Canta y sé feliz.
