Lunes

Lunes de gloria, o de resurrección. En la radio dicen que hoy seremos más felices, los españoles. Salgo a pasear en este lunes de canícula, tras la euforia colectiva, tras el nietzscheano calor del establo. Busco por las calles ese clima especial. Hay quien me pide fuego, quien me pregunta por alguna dirección extraña. Cruzo de acera y sigo buscando, mirando sin ver mucho, sin las gafas. Sin percibir ese peldaño que hemos crecido, los españoles. Tampoco encuentro alemanes. Ni alemanas. ¿Pobres?
