Gusanos

Se parece a un zulo. Pero no, no es un zulo. Mentiría si dijera que vivo encerrado entre cuatro paredes. Me canso de tanto mentir. De mis silencios, de no coger el teléfono, de mi huida, de mis no llamadas. De no darte señales de vida durante tantos años.
¿Que por qué ahora sí? ¿Por qué? No me preguntes tanto, no me preguntes nada. No te responderé, quizá por no tener la respuesta, o por no saber si me entenderías, o por no tener ganas de explicarme. Igual da.
Lo que sí quería era llamarte. Recordarte que existo. Dejarme ver, o por lo menos oír, o leer.
Un gusano crece por mis entrañas y ya no me deja dormir. Lo noto como si subiera hacia mi cabeza. Empezó en los pies, cuando me acostaba hormigueaba dentro de mí. Fue subiendo por mi pierna izquierda, no se entretuvo en la entrepierna, siguió por mi pecho y ahora lo noto en mis mejillas como preparando el ataque definitivo a mi cerebro.
Será el gusano del arrepentimiento, o estar aburrido. Será la culpa, o será el hastío, pero quería escribirte estas líneas. Las líneas primeras y últimas del gusano que te abandonó, hace ya tanto tiempo.


Elisa dijo
Me encanta también, qué bonito :)
5 Noviembre 2007 | 05:19 PM