Publicidad:
La Coctelera

liber, libro, libre

somos lo que leemos

« OLVIDO | Inicio | VOLAR »

29 Septiembre 2007

UN INSTANTE

Con el cuchillo en la mano pelas una cebolla, o limpias una trucha. Te enfrentas a un momento breve y trascendental. Un instante. Como cualquier instante, como todos los momentos. El momento de la elección es el más importante, el que nos enfrenta al abismo como el funambulita ante la cuerda floja. Una pisada a tiempo, ese bracear, el contoneo exacto, balancearse con la cadencia adecuada, adaptarse a la brisa, imperceptible, permanente, que en su levedad nos guía.

Los actos más insignificantes se rigen por principios físicos que nos persiguen como espías de nuestras vidas. La fuerza de la gravedad, siempre al acecho, como un escolta a jornada completa, ojo avizor, evitando tropezones y caídas, elevando nuestro caminar.

En la elección siempre nos la jugamos. Como el asno de Buridán quedamos unos segundos impávidos, dubitativos, esos segundos en los que el semáforo cambia, en los que el depredador acosa a la presa. Ese instante trágico o feliz nos persigue trece veces por minuto, ciento ochenta ocasiones por hora, miles de situaciones al día, hasta llegar exhaustos al anochecer.

Cualquier instante, al margen de su levedad, además de su levedad, está ahí al acecho, insobornable frente a lo vulnerable, un momento como el de cortar con el cuchillo afilado, desnudar la cebolla, abrir las sardinas y desprenderlas de su espina, momentos livianos en los que nuestras neuronas, unidas por dentritas y axones se ponen a trabajar, en cadena con las demás, influye en el proceso final, como un voto más en las elecciones, pero sin urnas sin campaña electoral, donde uno gana o pierde, sin segundas vueltas, ni desempate, a partido único, las neuronas trabajan sin estatuto, ni convenio, no paran de unir conexiones cómo taquígrafas de nuestro destino, y quien decide por nosotros, en ese instante, en cualquier instante, con el cuchillo en la mano, con las manos sucias, grasientas, con el estomago vacío, con las manos ocupadas, en un instante, mientras se calienta la sartén en el fuego, crepita el aceite como lleno de hormiguitas, en el instante que suena el timbre, se abre la puerta, llueve en la calle y las neuronas se amontonan como en una manifestación. Sin prisa, otro momento, otro instante, sucesión discontinua de situaciones que nos acompañan desde el desayuno hasta las pesadillas.

servido por liber sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Los comentarios están cerrados

« OLVIDO | Inicio | VOLAR »


Sobre mí

Avatar de liber

liber, libro, libre

ver perfil »
contacto »
"La literatura es un oficio peligroso"(R.Bolaño). "Escribimos porque nos hemos roto la nariz y no tenemos ningún lugar al que ir" (Chejov). "Una persona moralmente irreprochable no escribe libros" (Giorgio Manganelli). "Compadécete de los que están mejor que tú" (Ezra Pound). “Siempre me ha producido verdadero espanto llegar a ser una persona útil” (Cioran).

Fotos

liber todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera