Se equivocó Kafka...

Se equivocó Kafka.
El momento más arriesgado del día no es el despertar.
Los bichos nos invaden al anochecer.
En el duermevela trepan por los pies
como miradas de deseo,
como babosas que se pegan a los sueños.
Por la mañana,
tras el centrifugado,
hay que secar las sábanas, la piel,
y alimentar los bichitos.


chucky73 dijo
Esta noche voy a intentar no dormir...
17 Agosto 2007 | 08:30 AM