Piscinas

Huele a leche materna, a lirios, a verano.
En la piscina los bañistas chapotean y llenan de calor las tardes baldías de julio.
Un mes oculto en las hojas del calendario que, página a página,
nos empapa con vacaciones, hastío y nocturnidad.
Los niños corretean al son de los hinchables, de flotadores y globos de colores,
de madres lactantes sudorosas en opresores cuerpos.
Las toallas se pegan a la hierba como los tiburones a su presa.
La temperatura sube, y la fuente moja de ternura,
gota a gota,
las curvas entre la noche y el tiempo.

juegaconmigo dijo
soy más de playa pero el ambiente de lapsicina es una de las cosas más típicas del verano. saludos
15 Julio 2007 | 12:50 PM