El miedo del portero al penalty, Peter Handke

Hay título atrayentes, como La insoportable levedad del ser, o En brazos de la mujer madura, o este de El miedo del portero al penalty. Un miedo que lo es a la propia vida.
Peter Handke escribió en 1970 esta novela de corte existencial. Metáfora de la incomunicación y del sin sentido. A lo largo de 167 páginas, el narrador nos trasmite las vivencias de Bloch, un ex portero de fútbol. Se suceden viajes, estancias en pensiones, asesinatos, recuerdos de su vida de futbolista, peleas, juegos de seducción, muertes y un sin fin de secuencias entre disparatadas y absurdas. Ante ellas, la actitud del protagonista es de distanciamiento, de falta de emoción.
La anomia (falta de normas) es una enfermedad de nuestro tiempo. Quien mejor la representa es ese personaje de El extranjero de Camus, que todo le da igual, un pasota contemporáneo. El portero de esta obra también vive sin implicarse en los hechos, le resbalan, como si fuera cubierto de una capa antiadherente que le impide implicarse en su cotidianidad.
Un viaje al absurdo, un ejercicio literario donde contrasta el lenguaje plagado de verbos de acción (corrió, saltó, volvió, fue, salió…) que crea un ritmo acelerado a la narración con un personaje apático, que se recrea en juegos de palabras, a quien todo le parece aburrido, inaguantable, insoportable. Alguien que: “efectivamente había estado demasiado tiempo desocupado”.
El miedo del portero es un ejercicio kafkiano que recuerda a “la nausea” sartriana. Ejercicios poco empáticos, para un portero que quiere para penaltis.
(Por cierto, la RAE no admite penalty; sólo penalti.)


Shaky Laden dijo
Hola lei la insoportable levedad del ser y me hizo pensar muchas cosas, son libros que despiertan sensaciones en cada lector ya que hace que uno se identifique con las sensaciones de los personajes o que compare su propia vida y reacciones con las que estos tienen. Me gustan ese tipo de obras para leer en tiempo libre.
Saludos
2 Mayo 2007 | 01:51 AM