El baile, Irene Nemirovsky
(Ediciones Salamandra, 2006. 94 pgs.)
El otro día nombré un libro con traca final, La nieta del señor Linh, en cambio, El baile, nos decubre la trama en mitad del relato. Ya intuimos pronto que el baile no se va a celebrar, que estamos ante una familia difícil, rara, infeliz, pues como decía Tolstoi las familias felices son iguales y las infelices lo es cada una a su manera. No nos importa tanto conocer el desenlace como sí vivir con los protagonistas sus reaccciones personales, su actitud. Así, al tratarse de un relato iniciático crecemos con la protagonista, quien para entrar en el mundo de los adultos pasa de verdugo a víctima. Pero no se trata del uso del flashbach como hace Tarantino en Pulp Fiction, ni siquiera de empezar con la confesión de un crimen como El túnel de E. Sábato. Aquí se respeta el orden cronológico de los acontecimientos para salpicarnos con su crudeza y que veamos cómo sus consecuencias van manchando a los personajes.
Relato breve y duro de esta escritora de origen ruso emigrada a Francia. Irene Nemirovsky (1903-1942) es más conocida por la novela Suite francesa. El baile, muestra de su precocidad, fue publicada en 1930, fruto de una veinteañera genial, como Rimbaud, F.Sagán u O.Welles.
La familia que nos describe Irene N. es de nuevos ricos, con lo que estamos ante los típicos snobs, ante los sine nobilitate, aquellos que quieren hacerse pasar por nobles sin serlo. El ser frente al representar, querer y no poder, los juegos sociales, las apariencias, las máscaras, las falsas identidades, las modas, la modernidad, el baile y los simulacros, la sociedad...¿tu vida y la mía?
