Ejercicio de Escritura (2)

Todavía más interesante y difícil es esta propuesta:
explicar un sentimiento, una emoción o una actitud sin mencionar el nombre, para que el lector descubra cuál es.
Por ejemplo, hablar del frío, del miedo, del sueño, de alegría o de nerviosismo para que sin nombrarlo nos adivinen esa sensación.
Es fácil que queramos escribir sobre el miedo y el lector nos diga que ahí se habla de insomnio, de suicidio o algo parecido.
Hay que recordar que cuando no se entiende un texto no es culpa de quien lo lee. Casi siempre es que no lo hemos escrito bien. Que hay que retocarlo, mejorarlo, reescribirlo, mimarlo más y más...
Por ejemplo, qué mal que le sienta la sidra a Bloom:
Sientobloom, grasientobloom observaba las últims palabras. Suavemente. Cuando mi patria ocupe su lugar entre.
Prrprr.
Debe ser el borg.
Fff. Uu. Rrprr.
Las naciones de la tierra. Nadie detrás. Ella ha pasado. Entonces y no hasta entonces. Tranvía. Cran, cran, cran. Buena oport. Viniendo. Crandirancran. Estoy seguro que es el borgoñ. Sí. Una, dos. Mi epitafio sea. Carraa. Escrito. He.
Pprrpffrrppfff.
Terminado.
Ulises (cap.11), James Joyce.

Antonio Alviárez dijo
Estos ejercicios me gustan, te hacen pensar, a ver allí voy:
"No puedo vivir con ella, carcome mis entrañas y puede llegar a desesperarme, a tal punto de hacerme desfallecer sin medidad".....
El Hambre.
Espero haya quedado bien?
12 Septiembre 2006 | 03:50 PM