Dali y los parques temáticos

A las fotos en blanco y negro de nuestra infancia aporta notas de colorido la figura surrealista, irreverente y psicótica de Dalí. Dice R. Sánchez Ferlosio que su padre le contaba siempre la leyenda del hombre que vive con la máscara puesta, que al morirse se la quitan, y que por mimetismo acaba siendo igual a su mácara: el personaje suplanta a la persona. ¿Qué habrá bajo el bigote daliniano?
Igual que una ruta por los cuentos de hadas pasaría por la ciudad de Hamelín debido a su flautista, hay lugares que, como Figueres, sería impensable sin Dali.
Por supuesto que Figueres tiene los encantos de su Rambla, los edificios mdernistas, el Museo del Juguete (con sus títeres, soldados o peonzas), la Plaza Josep Plá (con sus conciertos nocturnos), la proximidad del Mediterráneo, la tramontano...
Llegué a Figueres tras la racha de incendios veraniegos y supongo que fui abducido por el Museo Teatro Dalí con su magnetismo, sus huevos y su cúpula geodésica como miles de turistas. No encontramos en él lo mejor de Dalí o lo más conocido, pero su estética pop, vanguardista, su espectacularidad y colorido, su teatralidad lo convierten en un parque temático de nuestra sociedad de consumo.
En la planta alta hay pinturas de Antoni Pitxot, que me gustaron (en la imagen).

Y me hizo gracia una pareja que huyó porque:
-Vamos, vamos, que esto no lo entiendo...¡uf! - decía el chico, y sudaba, arrastando a la novia de la mano - lo que no entiendo me pone nervioso.

anso dijo
Para mí es el "museo" más espectacular de cataluña, a pesar de, como bien dices, no contener lo mejor de Dalí... aunque sí su esencia.
Puro espectáculo. Pura fascinación.
7 Septiembre 2006 | 05:00 PM