De Lucía Etxebarría a Jon Sobrino.

En el Palacio de la Magdalena (en la imagen), en Santander, se celebran todos los veranos los Cursos de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). Publican la Cope y El Mundo que un curso de escritura, impartido por Lucía Extebarría, «ofendió a la fe católica, según el Obispado»; luego ella hace las aclaraciones pertinentes. Como uno de los 52 alumnos participantes en el curso, recuerdo que "la última cena" y "los doce apóstoles" es un tema literario desde siempre, lo de ofenderse ya es algo más subjetivo...
Junto a Lucia E. impartían el Taller las escritoras: Lola Beccaria, Irene Zoe Alameda y Marta Sanz (de quien estoy leyendo "Animales domésticos").
La verdad es que es una gozada estar una semana en La Magdalena. En esta primera de agosto, además de tomar una "coca-cola" con Lucía E. (inquieta, inestable, culta, noctámbula, caprichosa, inteligente, feminista, provocadora...), se podía ver al joven y centenario Francisco Ayala que al oir tanto su nombre dijo con ironía no saber si aplaudirse o no; o al despistado y afable Jon Sobrino (padre de la Teología de la Liberación). Digo despistado porque coincidimos una noche en la cena y charlamos amigablemente dos horas. Mayormente, yo preguntaba y él se explayaba. Cuando me dijo que se había escandalizado al oír a un político que su mayor aspiración era “que la gente viva mejor”, me costó un rato entenderlo (no vivo en El Salvador y hace décadas que no soy monaguillo). Jon S. no conocía a Lucía E. pero estaba más al corriente que yo de las Pantojas, J.Múñoz, Ronaldos…(yo también soy despistado, en mi laicismo e ignorancia). Suspiró al intuir que el nombre de Monseñor Romero tampoco me decía mucho. Como también se resignaba al comprobar que lo entrevistaban en el cultural de TV2 “De cerca” pero la Iglesia oficial le hace el vacío ( a este jesuita de la “cristologia”). Esa misma Iglesia que se escandaliza ante Lucía E.
Antes de acostarse, Jon Sobrino salía a dar su paseo nocturno (quizá para "cansar la carne" que se lee en La Regenta) y recibía la brisa cantábrica.
Amén.

Antonio dijo
Lucia es una rebelde por naturaleza, así que no comulga con muchas de las condiciones de la fé cristiana.
Yo tampoco.
Saludos
30 Agosto 2006 | 03:45 PM