Números y cifras.

Recordar fechas, anotar datos, medir el tiempo, se supone que para eso están las agendas.
Quienes no las empleamos, las dejamos huérfanas como libros sin lectores, abandonadas como perros vagabundos.
Trampeamos el tiempo, como quien pisa con sigilo en un campo de minas; pero qué difícil salir ileso, no ser señalado por los detonadores.
Compraré una agenda para apuntar cumpleaños, felicitaciones. Ahora las hay hasta con música, seductoras y llamativas.
Paso a paso, nota a nota, anotamos en el pasado números y cifras, a la conquista del futuro, de cabeza desde el trampolín de nuestras ilusiones a por el baño de esperanza en una piscina húmeda y relajante.

locaporlaluna dijo
me da seguridad tener una agenda, aunque realmente olvide anotar en ella
creo que hacia fin de año le agradezco el aguante, nada más eso de no enloquecerse por pasar el año en el bazar turco de mi cartera
cariños, Liber
16 Mayo 2006 | 06:17 AM