Tren nocturno, Martin Amis
Los interrogatorios de los policías nos atraen en las películas por su capacidad de persuasión, nos deslumbra su poder de seducción y les perdonamos que con medios poco ortodoxos obtengan resultados deslumbrantes.
Martin Amis no necesita en esta novela sacar de la chistera el conejo de la verdad en el último momento, como es tan frecuente en el género policiaco.
Sí estamos ante una novela policiaca, porque hay policías, cadaver e investigación.
Pero aquí, desde el comienzo, nos subyuga por la introspección psicológica. Por descender a los abismos, no de los bajos fondos americanos, sino del alma humana. Por buscar, de la mano del lector, las causas más recónditos que pueden llevar, a una mujer catalogada por todos de feliz y triunfadora, a viajar en el tren nocturno, de quitarse la vida.
Desde la 1ª persona, una policía, algo andrógina y muy inteligente, nos muestra sus fantasmas personales y nos acompaña en el último viaje de la fallecida por túneles sin iluminar.
También hay una lectura metafísica, de una científica que quiere experimentar en su propia carne los límites del universo; que comprueba hasta qué punto somos vulnerables. Y se ahonda en los infiernos al viajar en el tren nocturno:
"El suicidio es un tren nocturno, un tren que te lleva directamente a la oscuridad.(...)Pero no hay trayecto de vuelta. Este tren te lleva al interior de la noche, y te deja en ella.Es el tren nocturno."
