El hombre que fue jueves, Chesterton

J.A.Millan dice que es la obra más redonda de Chesterton .
No sé, sí es amena, sugerente, apasionante. No es una novela policiaca al uso. Con todos sus ingredientes, sale algo más, mucho más. Una alegoría al final, con tintes bíblicos. Una tragicomedia, una sátira de la condición humana. Y sobre todo, un divertimento, un pasatiempo de goce incalculable.
Los prejuicios iniciales hacia un católico que critica el anarquismo se disipan en estas hilarantes páginas que enriquecen e hipnotizan.
Para la reflexión:
Dos es igual a uno multiplicado por dos mil
Quebrantar la palabra dada a un pesimista moderno sería como quebrantar la palabra empeñada a un niño
El policía filósofo va a los tés artísticos a descubrir pesimistas
Los ladrones casi resultan de una perfecta moralidad, porque creen en la propiedad
El pecado imperdonable del poder supremo está en que es supremo
Era un dios y era un animal, éste ha sido el misterio del mundo
