Alguien se acerca, Benjamín Prado
Con la democracia llegaron nuevos aires a la narrativa española: Ray Loriga, Benjamín Prado, JM de Prada...Cada autor con sus influencias en la mochila.
Benjamín Prado creció a la sombra de Rafael Alberti. Desmitifica al poeta de los ángeles y las meadas (en Tenerife le oí una larga charla sobre la orina en Roma). Benjamín cuenta que le ayudaba a limpiar su piso (no muy aseado) y encontraron unos viejos dibujos, junto a tomates podridos y bichos. Alberti sugirió que con un rotulador repasaría los grabados y quedarían como nuevos. Lo curioso es que esas láminas abandonadas por la casa de Alberti las había firmado un tal: !Picasso!
Alguien se acerca sigue como hilo conductor "El cartero siempre llama dos veces". No la versión con Jesica Lange sino la clásica de Lana Turner (es la de la foto).

B.Prado construye una novela ágil, ligera, con ritmo. Deudora del cine negro, donde los personajes son atrapados por sus pasiones. La mujer fatal, el soñador, el perdedor con dignidad, el asesino, deambulan por sus páginas. Lo de menos es si se consuma o no el crimen.
Se lee muy fácil. Y abundan las frases y sentencias como estas:
"La mujer miraba como si llevaras una cuerda y ella estuviera en un agujero"
"Se corre más rápido cuando huyes de algo que cuando quieres llegar a alguna parte"
"Puede que la vida sea siempre algo extraño, parecido a nadar en la oscuridad."
