Directa a la boca.
Era rubia, ojos claritos, gafas modernas. Los pendientes, pequeños, dos bolitas. Se ha acercado a mí, directa a la boca. Y así, media hora.
De pagar, dice que al final. Vale.
Iba toda de blanco. He notado el roce de sus brazos junto a mí, pero nada. El poder de la mente será inabarcable, pero yo por mucho que lo intentara, todo menos placer.
Había mucho ruido, sonidos estridentes, y así media hora.
Hablar, hablaba poco.
-abre, abre más.
-sí -decía yo con gestos.
-si no te mojarás.
Bueno, a sufrir un poco más.
Al final dijo que lo tenía todo bien puesto. que sólo era una limpieza, mera rutina.
Jo, y yo babeando, reclinado en el sofá, boca arriba, con sudores, humedo, dolorido.
En fin, 40€, hasta la próxima limpieza bucal.

iñigo dijo
ya te vale¡¡¡¡¡
30 Noviembre 2005 | 11:19 AM